jueves, 24 de octubre de 2013
La fonoteca de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
La Fonoteca facilita el acceso a destacadas obras del patrimonio
cultural del ámbito hispano en formato sonoro. Es un repositorio
especialmente pensado para personas con discapacidades visuales.
Presenta enlaces a las "voces" por autores y títulos, y permite la
entrada a fichas catalográficas y webs a autores e intérpretes.
Realizada en colaboración con diversas instituciones y empresas
radiofónicas, también está concebida para convertirse en un "archivo de
la palabra". Con tal fin se están recopilando grabaciones sonoras de
valor histórico y documental que esperamos poner pronto a disposición de
los usuarios.
Para visitar la fonoteca, aquí.
Para visitar la fonoteca, aquí.
lunes, 21 de octubre de 2013
Un interesante programa radiofónico sobre libros y lecturas
Historias de papel es el suplemento literario de fomento de la lectura
de RNE en Andalucía.
Un programa dirigido a los amantes de la lectura y a los que han perdido
el hábito o no terminan de adquirirlo. Un espacio informativo, no de
crítica literaria, en el que están presentes los escritores más
populares y también los noveles. Cada semana, entrevistan a un
escritor invitado, se aporta una novedad literaria y una recomendación
de urgencia y se leen las cartas que les envían los oyentes.
Podéis encontrar los postcast de los últimos programas aquí.
Por cierto, el programa se emite cada domingo a las 13:45 horas en la frecuencia de RNE 1.
Podéis encontrar los postcast de los últimos programas aquí.
Por cierto, el programa se emite cada domingo a las 13:45 horas en la frecuencia de RNE 1.
Inicio curso 2013 2014
Estimados/as usarios/as: comenzamos un nuevo curso y retomamos la actividad del blog. Uno de nuestros objetivos es actualizarlo semanalmente. Para ello vamos a crear las etiquetas, que ayudarán a gestionar la información y harán más fáciles las búsquedas.
Por otra parte, queremos que sea un espacio de participación abierto a toda la comunidad educativa de nuestro centro en relación a los libros, la lectura, la Biblioteca escolar y la vida del centro.
¡Bienvenidos/as!
Por otra parte, queremos que sea un espacio de participación abierto a toda la comunidad educativa de nuestro centro en relación a los libros, la lectura, la Biblioteca escolar y la vida del centro.
¡Bienvenidos/as!
jueves, 20 de junio de 2013
Primer premio de la modalidad de narrativa del concurso literario
Demencia
como cura
Debía de estar a las ocho en el
Hospital Universitario. Procedo a levantarme y emperifollarme como si
de una fémina adolescente se tratase. Al ritmo de música alejada de
lo “mainstream” preparo un néctar cítrico con la presencia de
minúsculos corpúsculos de excedentes. Abandono mi suntuosa morada y
desciendo rápidamente por unos escalones mugrientos. Me hallo a 5 km
del Hospital, y como soy pobre opto por acudir caminando. Camino
rápido, evitando ser acometido por la mirada de viandantes,
comenzaba a chispear levemente y unos nubes oscuras irrumpen en el
cielo, las personas son como las nubes, cuando desaparecen todo es
mejor.
Arribé finalmente a las ocho menos
diez, odio ser puntual, así que decidí realizar un tour por la
planta de psiquiatría, un “locódromo” en versión reducida. A
las ocho en punto mi psiquiatra, sobreveedor de mi trastorno me
invitó a entrar en su consulta. Algo nervioso le narro a mi
psiquiatra todas las peripecias acaecidas durante esta semana, con
especial énfasis en el amor que le profeso a una alumna de física a
la que le imparto clases extraescolares. No siento ninguna atracción
física o sentimental por ella, simplemente el hecho de ser una
relación imposible me anima a hacerla posible. Mi psiquiatra me
cataloga de enfermo y demente y en síntesis me insta a hacer posible
la relación. Acabando la consulta, se ofrece a internarme
voluntariamente en un centro psiquiátrico. Ante aquella invención
de la doctora decido abandonar la consulta en un alarde de enfado y
prepotencia, sin mediar palabra.
Regresé a casa a toda prisa, durante
el trayecto reflexioné sobre mi estado psíquico, si realmente
precisaba de atención psiquiátrica. No pude evitar pensar sobre mi
alumna de física, recordar aquellas fructuosas clases de
trigonometría avanzada o cálculos sobre el coeficiente de
rozamiento de la ducha, pensando en demostrarlos empíricamente.
Llega la noche e intento refugiarme en la caja tonta en la que un
presentador critica a los andaluces valiéndose de tópicos
infundados. Tras una larga situación vomitiva al visualizar tales
deplorables emisiones decido ir a la cama, proveyendo el insomnio que
padecería a lo largo de la noche. La noche avanza con mi insomnio,
no puedo conciliar el sueño y recurro a tranquilizantes.
Mi
psiquiatra como sabe que me gusta el griego se tomó en su día la
libertad de apuntarme a un cursillo de griego básico que su sobrina
imparte en un centro socio-comunitario de mi barriada.
Llegué allí un martes a las 18:00 poco convencido de que tal terapia fuera a desplegar en mi efectos paliativos y socializantes. Mi espesa barba, mis modales inciertos y mi misantropía fueron remendandos por la esbelta fisonomía de la maestra de griego. Una beldad.
Preguntó entre los asistentes, dos señoras muy mayores-extraviadas, un pureta sabelotodo y una joven estudiante de magisterio y yo, si alguno sería capaz de enunciar el alfabeto griego. Yo me alcé y declamé en alta voz desde el alfa hasta la omega.
En seguida destaqué como aventajado alumno y no merced de mis capacidades relativas sino del hondísimo e inerme analfabetismo que me circundaba, pues pronto recabé que la susodicha profesora carecía de las mas básicas lecciones del lenguaje.
Cuando estoy solo mi enferma mente tiende a escuchar cosas imposibles, a veces mientras friego la loza el ruido de la cucharillas me parece una conversación obscena, siento que se comunican conmigo. Con el tiempo he aprendido a ignorarlas pero a veces los ataques son difíciles de diluir. Por eso escapar de mi ostracismo constituye, junto a al farmacopea, la única posible cura paliativa de mi trastorno.
En la tercera sesión puse de manifiesto ante toda la clase que yo debería ser nombrado profesor ya que la docente no tenía ni la más remota idea, ni siquiera había odio hablar de Pericles. Ante lo cual la profesora me llevo a un apartado y me llamó loco del demonio y me dijo que podía hacer que me encerraran con tan solo dar parte a su tío. Le he pedido mil perdones y he tratado de aplicarme pero ha sido imposible.
Llegué allí un martes a las 18:00 poco convencido de que tal terapia fuera a desplegar en mi efectos paliativos y socializantes. Mi espesa barba, mis modales inciertos y mi misantropía fueron remendandos por la esbelta fisonomía de la maestra de griego. Una beldad.
Preguntó entre los asistentes, dos señoras muy mayores-extraviadas, un pureta sabelotodo y una joven estudiante de magisterio y yo, si alguno sería capaz de enunciar el alfabeto griego. Yo me alcé y declamé en alta voz desde el alfa hasta la omega.
En seguida destaqué como aventajado alumno y no merced de mis capacidades relativas sino del hondísimo e inerme analfabetismo que me circundaba, pues pronto recabé que la susodicha profesora carecía de las mas básicas lecciones del lenguaje.
Cuando estoy solo mi enferma mente tiende a escuchar cosas imposibles, a veces mientras friego la loza el ruido de la cucharillas me parece una conversación obscena, siento que se comunican conmigo. Con el tiempo he aprendido a ignorarlas pero a veces los ataques son difíciles de diluir. Por eso escapar de mi ostracismo constituye, junto a al farmacopea, la única posible cura paliativa de mi trastorno.
En la tercera sesión puse de manifiesto ante toda la clase que yo debería ser nombrado profesor ya que la docente no tenía ni la más remota idea, ni siquiera había odio hablar de Pericles. Ante lo cual la profesora me llevo a un apartado y me llamó loco del demonio y me dijo que podía hacer que me encerraran con tan solo dar parte a su tío. Le he pedido mil perdones y he tratado de aplicarme pero ha sido imposible.
El ultimo día tocaba hacer una traducción de una estrofa de Ulises y la acometí con una libertad amplia y ofensiva. Cuando la profesora me mandó leer el texto, bajo mi responsabilidad, fue tan palmario que era débil mental que toda la concurrencia clamó y vitoreó elevando honores a mi suspicacia.
Ella se ha marchado al borde la lágrima y cuando ha regresado una sonrisa de venganza brillaba en sus fauces malignas impregnando debilidad psicológica. Tras aprovechar esta situación para aumentar mi autoestima valiéndome de mi capacidad intelectual he decidido quedar con mi alumna de física.
Mi alumna acudió a la cita ataviada
con su uniforme escolar, puesto que acaba de abandonar su centro de
estudios. Decidimos quedar en una zona céntrica, en un parque en los
aledaños de El Retiro a la vista de la multitud. Mi alumna comenzó
a cortejarme sutilmente, lanzando indirectas a la par de que yo me
sentía observado y cohibido por la marabunta. Resultaba algo
impropio y surrealista una relación entre una quinceañera y un
varón que ronda la treintena, la realidad cada vez se asemejaba más
a una experiencia onírica. Sin contemplaciones, mi alumna se avanzó
sobre mi cavidad bucal irrumpiendo a esta con su frágil lengua, de
fondo podía percibir críticas de la tercera edad que actuaban como
meros espectadores.
Al cabo de unos minutos, manteniendo
una conversación normal me invitó a acceder a su humilde morada, ya
que sus padres no se encontrarían en ella. Manteniendo una cordial
conversación acompañada por unos refrescos irrumpen sus
progenitores en casa, sorprendiéndome dialogando con su hija. El
padre algo confuso por la situación aparece gritando que no estoy
cuerdo por querer mantener una relación sentimental seria con su
hija y me expulsa de su casa mediante zarandeos y empujones.
Mi psiquiatra, tras poseer conocimiento
de los actos ocurridos durante toda esta semana me cito urgentemente.
De pronto y sin mediar anuncio comenzó
a gritarme. Al final de la charla insinuó que se trataba de una
nueva terapia, oriunda del Japón.
Su sobrina le ha dicho de mi que estoy loco, que soy un engreído, un prepotente y un diletante. Que desde que puse un pie en su clase no he hecho otra cosa que ser antisocial, destructivo, paranoico y que mi griego es deficiente. Yo tengo mucho respeto por mi psiquiatra porque considero que es un experto en mi trastorno pero en esa ocasión le he dicho que para poder ayudarme tiene que estar al menos tan loco como yo. Se ha reído y ha dicho que soy un caso perdido. Y me ha obligado a firmar un ingreso voluntario, durante una quincena, en un sanatorio para experimentar un tratamiento.
Su sobrina le ha dicho de mi que estoy loco, que soy un engreído, un prepotente y un diletante. Que desde que puse un pie en su clase no he hecho otra cosa que ser antisocial, destructivo, paranoico y que mi griego es deficiente. Yo tengo mucho respeto por mi psiquiatra porque considero que es un experto en mi trastorno pero en esa ocasión le he dicho que para poder ayudarme tiene que estar al menos tan loco como yo. Se ha reído y ha dicho que soy un caso perdido. Y me ha obligado a firmar un ingreso voluntario, durante una quincena, en un sanatorio para experimentar un tratamiento.
Al llegar a casa como antídoto a mis
penas me hice con un ejemplar de
El guardian entre el centeno. La noche llegó, quedé yo sólo bajo
una lámpara anémica leyendo y haciendo anotaciones en el libro de
Salinger. Cuestionando la realidad difusa que habito, ingiriendo
altas dosis de haloperidol para calmar mi locura y apurando una
Coca-Cola. En esa larga noche esquizoide obtuve una única
conclusión: mi locura no tenía cura.
Recordando aquel centro cultural
comunitario de mi barriada en el cual la sobrina de mi psiquiatra me
impartía clases de griego, mi descabellada relación con mi alumna
quinceañera y mi última cita con el psiquiatra, subía en un
autobús con destino a mi residencia durante quince días. Como
consuelo el psiquiatra me ha garantizado de que me surtirá de
material literario para amedrentar mis largas noches solitarias.
Arribé a tal tumultuoso centro
psiquiátrico a las cuatro de la tarde. El autobús se detuvo frente
a la entrada, visualizaba la mirada de la muerte, ancianos dementes
paseando en un recinto vallado.
Accedí al interior del complejo
hospitalario e intercambié miradas con una alienada joven que
rondaba la treintena. Su mirada lasciva exacerbó mi narcisismo,
impidiéndome manifestar mi humildad en pleno hall del psiquiátrico.
Palpando un cúmulo de sentimientos vislumbré la locura en su máximo
exponente, el apego sentimental que expresaba aquella fémina.
Jesús González Muñoz. 3º B. Primer premio de la modalidad de narrativa.
Segundo premio de la modalidad de narrativa del concurso literario
Cuatro meses
Teresa Lara Martos, 3ºB. Segundo premio de la
modalidad de narrativa.
Solo
un pequeño bulto a punto de nacer. En cuatro meses vendrás la a
vida. Tu llegada lo cambiará todo.
Puedes
tener mi cabello, pero tendrás los ojos de tu madre. Crecerás en su
piel, con una sonrisa sincera como la suya y un hoyuelo bajo la
barbilla. Uñas del tamaño de medio grano de arroz. Párpados que
pronto se abrirán para mostrar al cielo el mar de tus ojos. Un
reflejo esmeralda, también: esperanza. La paz que respiraré cada
vez que te mire, el orgullo de sentir que eres mío. Mejillas
rosadas, pequeñas pecas por la nariz.
Podrás
echarte sobre mí, abrazarme fuerte. Te cogeré. Entonces estarás a
salvo. Pondrás tus pequeños y carnosos dedos alrededor de mi
pulgar. Te sostendré con fuerza, estarás bien. Puedes descansar
conmigo, tirado sobre la fresca hierba. Con tus pequeños pies sobre
mis rodillas.
Tu
madre y yo te llevaremos de paseo. Sentirás la luz del sol en tu
blanco y nuevo rostro. Te llevaré a mi espalda, a la más inhóspita
cumbre. La brisa de la montaña acariciará suavemente tu piel. Te
sentirás en casa. Te dormiré con Wonderwall, de Oasis, te enseñaré
la música, mi música, tal vez te guste. Esperaré pacientemente a
que te duermas, me quedaré mirándote. Te leeré las mejores
historias. Te acompañaré al colegio todos los días,
todos
los años, hasta que seas lo suficientemente mayor para decir que
llegarás tú solo. Te llevaré a los mejors sitios que he visitado,
y descubriremos nuevos juntos. Todo sonará mejor con los latidos de
tu corazón. Iremos a ver partidos de fútbol, veremos en casa. Te
daré todo el cariño que sepa darte, y te cuidaré lo mejor posible.
Serás pequeño, pero para mí, serás lo más grande. Te veré
crecer mientras yo envejezca.
Porque
solo fuiste un pequeño bulto a punto de nacer. En cuatro meses
vendrías a la vida... Tal vez debías quedarte ahí, pero nosotros
todavía no entendemos por qué.
Tercer premio de la modalidad de narrativa del concurso literario
Breathless
Abrí
los ojos y miré de lado a lado sacudiendo la cabeza. Notaba un
fuerte dolor en la cabeza, como si me estuvieran presionando con
muchísima fuerza. Estaba un poco aturdido y me di cuenta de que me
encontraba en una habitación de hospital, así que me levanté de la
cama y de un tirón arranqué todas las agujas que me suministraban
los sueros. Mi brazo empezó a sangrar y yo no tenía apenas fuerzas,
por lo que me tuve que apoyar en una de las sillas que había en la
habitación para poder abrir la puerta y salir de aquellas paredes
claustrofóbicas. No recordaba cómo ni por qué había llegado allí.
Al
salir me vio una enfermera, que rápidamente vino hacia mí y me hizo
retroceder hasta mi cama. A ella se le sumaron dos médicos más que
intentaron volverme a colocar los sueros y una vez puestos en su
sitio empezaron a preguntar.
-¿Recuerdas
quién eres? – me dijo el médico más alto. Este iba apuntando
cosas en una pequeña libreta y me miraba fijamente tras los
cristales de sus grandes gafas.
-¡Claro
que sé quién soy! ¿A caso hay alguien que no sepa quién soy? –Le
contesté con ira- ¡Soy Danny Gray, vocalista de Escape
the Fate!
-
Todos le conocemos Sr. Gray, esto es solo un cuestionario rutinario,
nada más.
El
médico continuó con el interrogatorio y yo respondía a las
preguntas intentando hacer memoria, aunque lo que yo tenía eran más
que simples lagunas mentales. Poco a poco empecé a recordar con
mucha más claridad y los recuerdos me venían en oleadas a la
cabeza…
-
Recuerdo que quedaban pocas horas para el concierto que íbamos a dar
en la ciudad y Blake y yo queríamos salir antes de tener que ir a
prepararnos así que convencimos al resto del grupo para ir a un
local cercano –Empecé diciéndole al médico. Al entrar todo
estaba llenísimo y fuimos directamente a la barra para pedir algo.
Un
empujón me sacó de mis pensamientos y de pura rabia, mis dedos
apretaron con tanta fuerza el vaso que acababa de coger, que lo
rompieron haciendo que los cristales me cortaran en la mano –Continué
explicándole. La sangre empezó a mancharlo todo, me giré y le
pegué un puñetazo al que me había empujado así que Blake decidió
separarme. Un puño cerrado impactó en mi labio y Blake, que no se
pudo contener, se unió a la pelea.
Nos
echaron del bar y magullados, empecemos a andar por la calle. Le dije
a Blake que nos fuéramos para el hotel, dentro de poco teníamos que
estar preparándonos para el concierto. Este asintió y nos fuimos
andando. Mientras andábamos sentí que algo me golpeaba en la cabeza
y perdí el conocimiento.
-¿Recuerda
quién le golpeó? –me preguntó el médico.
-Claro
que no, vino por la espalda y me golpeó, además caí incosciente.
Pregúntale a Blake, el tiene que haberlo visto.
-Ya
le preguntemos –me respondió el doctor. Dice que no vio nada.
-De
todas formas, doctor, no hay que ser muy inteligente para saber quien
lo hizo, seguramente fue el del bar.
Así
acabé de redactarle al doctor lo que había ocurrido y este se
guardó las gafas y se marchó con su libreta en la mano después de
haberlo apuntado todo, dejándome solo en mi habitación.
Lo
que no le había contado al médico era que solo me apetecía ir de
fiesta y beber ya que la gira que había comenzado hace un mes me
había hecho dejar a una de las personas a las que más quería. Yo
mismo sentía que estaba perdiendo la cabeza, la fama me corrompía
en ese momento y mi egocentrismo había conseguido que dejara atrás
a todas las personas menos a los de la banda. Ella no me lo
perdonaría nunca. Eso mismo me dijo tras lanzarme a la cabeza casi
toda la vajilla. Después de todo lo que le había prometido, me
había comportado como un imbécil inmaduro. Me había convertido en
la clase de persona que yo criticaba, me había convertido en un
egoísta que solo buscaba la fama, el dinero, y salir en las portadas
de las revistas de música sin importar el precio de ello ni a quién
se tuviera que llevar por delante.
Al
día siguiente me dieron el alta y el médico me prohibió el alcohol
hasta que acabase de tomarme los medicamentos.
Aplacemos
los demás conciertos de la gira, ya que gracias al incidente,
nuestros fans se habían quedado sin concierto y nosotros lo
queríamos dar así que por la noche lo dimos y todo salió perfecto.
Para celebrarlo, Blake y los demás del grupo salieron y yo no quería
quedarme amargado en el hotel así que salí con ellos a pesar de las
advertencias del médico. Fuimos al mismo local de la última noche y
no nos dejaron pasar por lo que tuvimos que buscarnos otro.
Encontramos uno que parecía estar muy bien y dentro había mucha
gente. La música y el ruido me retumbaban en la cabeza pero a mí me
daba igual porque yo había ido allí a pasármelo bien.
Bajemos
los escalones de la entrada y en una de las mesas que estaban cerca
de la barra vi a una mujer que captó toda mi atención. Se parecía
mucho a la mujer que mi orgullo había abandonado y por eso miré
para otro lado e intenté ignorarla.
Le
hice poco caso al médico, un concierto como el que habíamos acabado
de dar se merecía su celebración. Mientras hablaba del concierto
con Jason, el bajista, la mujer a la que había intentado ignorar se
acercó con media sonrisa en la cara. Yo miré a Jason y ella me
susurró al oído:
-¿Ya
no me recuerdas? –Dijo con sarcasmo.
No
dije nada. Mejor dicho, no pude decir nada. No entendía por qué
había viajado hasta allí, ni cómo me había encontrado en aquel
bar. Mi corazón se puso a latir muy deprisa, de rabia, yo no sabía
el por qué de esa rabia. Ni Jason que miraba hacia otro lado ni yo,
demasiado enfadado, vimos como esta mujer deslizaba la mano y metía
una pastilla en el que era mi quinto vaso de whiskey a la vez que me
cogía del cuello de la camiseta y me llevaba hasta la planta de
arriba. Yo con una mezcla entre nerviosismo y enfado cogí el vaso y
me lo bebí de un trago.
Una
vez arriba, rodeó mi cuello con sus brazos, me miró a los ojos y me
dijo:
-Te
lo has ganado –Me dijo con una sonrisa burlona mientras me empujaba
contra un sillón.
Se
fue. Yo intenté levantarme para ir detrás de ella pero noté una
punzada en el pecho. No podía respirar.
-¡Danny!
– Escuchaba a Jason llamándome a lo lejos pero no lo veía
Al
encontrarme llamó a una ambulancia, que llegó rápidamente entre
sus gritos de desesperación, que veía como se cerraban ante él las
puertas de la ambulancia conmigo dentro.
Siempre
había pensado que acabaría de esa forma, de la misma forma que
había vivido.
Javier Bolaños Moreno. 4º A. Tercer premio de la modalidad de narrativa.
Tercer premio de poesía del concurso literario
Razones para ser feliz
Si quieres saber razones
por las que debes ser
feliz
en este poema
te las voy a decir.
Lo primero, tu familia,
te quiere más que
cualquier amigo,
más que cualquier persona
de este inmenso mundo.
Segundo, tus amigos,
esos de toda la vida,
los que estuvieron ahí
siempre
los que vivieron tus
locuras junto a ti.
Tercero, piensa que algún
día,
esperado o inesperado,
aparecerá esa persona
que estará siempre a tu
lado.
¿Y quieres más razones
por las que debes sonreír?
Pues en la siguiente
estrofa
te las voy a decir.
Deberás sonreír
solo por vivir,
porque este bello mundo
está hecho para ti.
Encarnación Muñoz
Pascual. 1º A
Segundo premio de poesía del concurso literario
Mi mundo ideal
Volaré,
como una paloma,
con sus alas de fina
pluma.
Correré,
como una liebre,
libre por las montañas.
Nadaré,
como un pez,
en esas aguas turbias.
Cantaré,
como un pajarito
conquistado,
tratando de enamorar,
con elegante canto.
Y soñaré,
como nunca he soñado,
imaginando cosas que nunca
existieron
e intentar inventar algo,
que alimente a este mundo
de locos.
Este es mi poema,
y así lo presentaré.
Isabel Vegas Reguero. 1ºA.
Primer premio de poesía del concurso literario
¿Qué es la foto?
¿Qué es la foto?
¿Una imagen,
que describe el paisaje?
¿Un pedazo de alma,
llevado a la calma?
¿O una imaginación,
que me lleva a la acción?
¿Qué es la foto?
Un portal,
que me lleva a cualquier
lugar?
¿Un pasado,
que queda plasmado?
O un papel,
donde impacto un momento
con el?
¿Qué es la foto?
¿Una tontería,
que la tomas como el
entretenimiento del día?
¿Algo rompible,
que hace que sea sufrible?
¿O algo tan simple,
como recuerdos
imprescindibles?
Elizabeth Molina Taylor.
1º A
Logotipo de la Biblioteca escolar
¡Por fin
nuestra Biblioteca escolar dispone de un logo! Tras varios intentos, Ángela
Moreno Córdoba, de 4º de ESO-A, recibió de las musas la suficiente inspiración
como para crear el que será el logo de la biblioteca de aquí en adelante.
En una
sociedad en la que “a lo visual” se le da tanto valor, el logotipo se
incorporará a toda la documentación relativa a la biblioteca, de ahí su importancia. Sobre fondo negro aparece un
libro con el nombre de la biblioteca junto a una @ y el planeta Tierra, como símbolo de la biblioteca universal.
Agradecemos a
Ángela su trabajo y al profesor de Plástica, Paco Viedma, el esfuerzo de
motivación que trasmitió a su alumnado. ¡Enhorabuena!
sábado, 1 de junio de 2013
Las bibliotecas como espacios sociales
Interesante video de la productura Cedecom sobre las bibliotecas.
jueves, 23 de mayo de 2013
Accesos a portales relacionados con los libros y la lectura
Buenos ejemplos de una revista de un centro educativo
La biblioteca escolar del IES Profesor Isidoro Sánchez nos hace llegar la revista A pie de aula, un magnífico ejemplo de revista escolar, aquí.
Presentación de revista para futuros estudiantes de bachillerato
Ha llegado hasta nosotros una interesante revista, Y
Ahora Qué, una publicación que lleva 10
años orientando a estudiantes de bachillerato. Para que podáis conocer de primera
mano por qué tantos estudiantes y educadores dicen que es la mejor revista de
orientación educativa, te presentamos un pdf donde puedes ver un ejemplar, aquí.
jueves, 14 de febrero de 2013
Hojas de sauce, nº 1: mi libro favorito
Mi
libro favorito
Entrevista
realizada por Sonia Palomo y Ana Lara de 1º B a Laura García, profesora de
Lengua castellana y literatura.
S y L: ¿Cuál es tu libro favorito?
Laura: La vieja sirena de
José Luis Sampedro y Cien años de soledad de Gabriel García
Márquez.
S y L: ¿Cuántos libros te has leído?
S y L: ¿Qué libro le recomendarías a la biblioteca?
Laura: Siete chicos
australianos.
S y L: Haznos un pequeño resumen.
Laura: Este libro trata de una familia de siete hermanos que viven
en Australia. Seis de ellos pertenecen al primer matrimonio del padre de la
familia, que ocupa un cargo en el ejército. Su primera esposa murió y se casó
de nuevo con una joven con la que tuvo su séptimo hijo. Los niños son
revoltosos y varios de ellos rebeldes. El padre, que es muy severo, castiga a
una de las hijas a un internado y se escapa a su casa, donde permanece de
incógnito, ayudada por sus hermanos. Cuando el padre se entera de que vive allí
y de que ha cogido una enfermedad por el camino que ha recorrido, la lleva a
otro lugar más cálido pero como había una tormenta….
S y L: ¿Desde cuándo llevas leyendo?
Laura: Desde pequeña
S y L: ¿Por qué lees?
Laura: Por satisfacción, porque me gusta y otras veces por
obligación.
S y L: ¿Qué autor te ha gustado más?
Laura: Gabriel García Márquez.
Hojas de sauce, nº 1: actividades del centro
Nuestro árbol de Navidad.
Reseña
de Ainhoa Podadera y Laura Villodres de 1º B
Para realizar el árbol se han utilizado materiales reciclados como
una plataforma para materiales de
construcción y latas de refrescos (aunque las cartulinas utilizadas han sido
nuevas).
Sobre la plataforma se montó un mástil vertical que se reforzó con
unos vientos de alambre y unos tensores, luego se recortaron unos círculos de
cartón, a los cuales se les adaptó el centro, y se fueron introduciendo por el
mástil. Sobre los círculos de cartón se colocaron las latas agrupadas por
colores; las latas se sujetaron unas a otras con una cinta adhesiva por el
interior; después cada tanda de latas formó un círculo más pequeño que el anterior
y así se hizo la forma cónica del árbol.
Hojas de sauce, nº 1: noticias
Certamen de poesía para escolares
“Poetas del 27”
El Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga convoca el
XVII certamen de poesía para escolares “Poetas del 27” según las siguientes
bases (extracto):
-
Podrá concurrir el alumnado comprendido entre 8
y 15 años atendiendo a dos modalidades: Infantil (de 8 a 11 años) y Junior (de
12 a 15 años).
-
Los poemas serán inéditos y originales. De tema
y forma libre y con un mínimo de catorce y un máximo de cien versos.
-
El plazo límite para presentar los poemas será
el día 15 de marzo de 2013.
-
Se otorgarán tres premios por cada una de las
modalidades:
§
Primer premio: cheque libro valorado en 200 €.
§
Segundo premio: cheque libro valorado en 100 €.
§
Tercer premio: cheque libro valorado en 75 €.
- Se otorgará un premio al Centro escolar en el que
estudia el ganador del Primer premio de cada una de las modalidades consistente
en cheque libro valorado en 200 €.
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